martes, 23 de marzo de 2010

Urge reglamentar consultas a nativos

El pedido al gobierno peruano, de parte de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de suspender las actividades de exploración y explotación de los recursos naturales que afectan a los pueblos indígenas y nativos no debe pasar desapercibido.Si bien no es el pronunciamiento del pleno de la OIT, sino un segundo informe de su Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones, nos confronta directamente con la falta de mecanismos de consulta a las comunidades nativas con respecto a proyectos de inversión en sus propiedades, tal como fue acordado en el Convenio 169, suscrito por el Perú en 1992.Más aun cuando desde los problemas suscitados en Bagua, donde incluso hubieron muertos por el mismo tema, han pasado más de nueve meses y el Congreso aún no aprueba el reglamento del Convenio 169. Consideramos que el país tiene abundantes recursos naturales y que estos deben ser explotados, pero respetando las regulaciones nacionales y convenios internacionales vigentes, de manera que contribuyan al desarrollo nacional.Algunos sectores y algunas Organizaciones no Gubernamentales (ONG) lo que realmente buscan, so pretexto de la defensa de los derechos de los nativos y del medio ambiente, es que esos recursos no se exploten. Han hecho de la denuncia y de buscar mantener el estatus quo un modo de vida. No comulgamos con esta posición.Menos aun, cuando las acciones de rechazo irracional a toda inversión son azuzadas por quienes se dedican a actividades ilegales como el narcotráfico y la minería informal en esas zonas, y han hecho de ellas sus feudos. Sobre el punto habría que preguntar, si de defensa de los recursos naturales de los nativos y del medio ambiente se trata, ¿por qué algunas de esas organizaciones y sectores que dicen defenderlos no lo hacen también con la misma vitalidad, empeño y constancia que cuando se trata de proyectos de inversión?Es importante también que tanto el gobierno (hasta el momento el presidente no ha dicho esta boca es mía) como los empresarios que reclaman (con razón, posiblemente) cuando alguna medida les es contraria (por ejemplo, contra el fallo del Tribunal Constitucional en el tema del arancel al cemento) tomen muy en serio este pedido de la OIT y apoyen decididamente el respeto a los recursos y derechos de los nativos. De lo contrario otro "baguazo" tocará nuestras puertas.

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